IoT: ¿Qué es y para qué sirve?

IoT: ¿Qué es y para qué sirve?

Definición y concepto de IoT o Internet of Things o Internet de las cosas

IoT por sus siglas en inglés Internet of Things o Internet de las cosas, traducido a español, permite que cada cosa que usamos en el día a día tenga conexión con Internet.

El término «Internet de las cosas» fue acuñado en 1999 por Kevin ASHTON, en referencia al vínculo entre la tecnología RFID e Internet.

En la actualidad hay alrededor de 30 millones de dispositivos (no solo ordenadores, tablets y smartphone) interconectados a una red, sin necesidad de que un humano ejecute acciones para la interacción entre ellos. El avance es tan grande que, cada vez hay más dispositivos (pequeños y diminutos) con sensores, procesadores y otras tecnologías de alta calidad, capaces de permitir la comunicación entre ellos.

Cuál es el objetivo de IoT: qué usos le podemos dar

La expresión IoT engloba todos los estratos, etapas y cadenas de producción del mundo de los objetos conectados: desde el desarrollo de objetos físicos, hasta la recolección de datos, pasando por los sensores que almacenan y analizan volúmenes de datos, incluida la transmisión de estos.

El objetivo de este novedoso concepto es interconectar prácticamente todas las máquinas que puede utilizar un ser humano durante el día, desde una simple bombilla casera, hasta grandes máquinas en las industrias más modernas. Los ejemplos de uso son muchos y muy variados, y cada vez se usan en más campos.

Diferentes usos que se le pueden dar al Internet de las cosas

El Internet de las Cosas está revolucionando, poco a poco, nuestro día a día y el de las empresas. Algunos mercados son más prometedores que otros, como energía (43%), logística y transporte (18%), aeronáutica, construcción ferroviaria y naval (15). Además, cabe señalar que IoT está claramente vinculado al aprendizaje automático porque es gracias a la retroalimentación periódica de información (datos personales y profesionales) por la que la Inteligencia Artificial de las máquinas están mejorando.

Sin embargo, no es el único campo en donde se está utilizando este término.

  1. En el sector agrícola:
    El mundo de la agricultura no es inmune a los desarrollos en Internet de las cosas. De hecho, no es raro utilizar tecnologías robóticas o inteligencia artificial para ayudar a los agricultores. Existen, por ejemplo, robots que pueden ayudar a los agricultores a realizar tareas repetitivas como desyerbar, transportar cajas o suministros. Estos últimos están equipados con cámaras para identificar la operación y tomar decisiones. Están conectados mediante una tarjeta SIM multioperador y vinculados a una plataforma. Así, el agricultor puede recibir un SMS cuando el robot se haya quedado sin batería o cuando haya terminado su trabajo. Esta tarjeta SIM también permite el mantenimiento remoto o el mantenimiento preventivo de las máquinas.
  2. En el sector de transporte:
    En este sector, el IoT puede desempeñar un papel tanto de seguridad como de control de la contaminación. Este es principalmente el caso de los equipos de geolocalización de vehículos, las soluciones de conducción ecológica, las terminales de información al pasajero o incluso los videos a bordo de autobuses y tranvías.
  3. En la seguridad personal:
    En el campo de la seguridad de bienes y personas, los objetos conectados son una innovación positiva, como pulseras conectadas destinadas a una persona mayor aislada o con discapacidad, o dispositivos conectadas para ayudar a cualquier persona en una emergencia. Estos están vinculados a tarjetas SIM de múltiples operadores. Con solo presionar un botón, el dispositivo envía, por ejemplo, una señal de alerta a la plataforma telefónica de emergencia. En el mercado también existen alarmas profesionales, residenciales o de construcción, objetos conectados para la protección de trabajadores solitarios, así como videovigilancia. Ejemplo: un detector de infrarrojos perimetral, una cámara térmica anti-intrusión o una cámara de detección de intrusión por infrarrojos.
  4. En el entorno urbano:
    IoT está en todas partes a nuestro alrededor. Esto es particularmente notable en las ciudades que están cada vez más conectadas: transporte y movilidad verde, seguridad y rendimiento energético de los edificios, eliminación automática de residuos, gestión de recursos naturales, sistemas dedicados a la lectura remota de cantidades de datos o incluso mantenimiento predictivo en el contexto de la gestión de recursos naturales. No se puede negar que la Smart City se ha convertido en uno de los grandes retos de nuestra sociedad. Hoy, y más que nunca, las ciudades están preocupadas por los servicios de IoT. Ejemplos: multiplicación de estaciones de carga eléctrica, contenedores de reciclaje, sensores para la gestión energética de edificios, contadores inteligentes o estaciones de recogida y clasificación.
  5. En el sector salud:
    Por el lado de los equipos, hay principalmente objetos conectados para asistencia remota fija y móvil, atención domiciliaria, geolocalización, así como equipos de telesalud o diagnóstico remoto. Ejemplos: un estuche de telemedicina, un desfibrilador conectado o una tablet conectada para personas mayores.